Día 5: Belén

El miércoles fue un día cargado de emociones. Empezamos el día en Belén conociendo a Khawla directora de PSCCW - Psycho Social Counseling Center for Women, una mujer increíble que nos habló del trabajo que realiza su organización en Palestina. Es una organización con una larga trayectoria que trabaja para  fomentar los derechos de la mujer y apoyar a mujeres y menores víctimas de violencia, está especializada en el ámbito de la autonomía de la mujer, en particular para aquellas que sufren de traumas psicológicos derivados de la exposición a la violencia social o política. Busca contribuir a la creación de un cambio social en la condición de la mujer en la sociedad palestina y aumentar el conocimiento de sus derechos con el fin de contribuir a la construcción de una sociedad democrática basada en los DDHH.

La conversación con Khawla fue muy interesante, ya que nos habló con detenimiento del trabajo de todo su equipo para apoyar a las mujeres víctimas de violencia, entendiendo la violencia en todos sus términos y nos habló sobre el programa de "rehabilitación de mujeres víctimas de violencia social" con trabajos de empoderamiento económico y social. Mencionó también la situación de conflicto y ocupación, y cómo las mujeres palestinas sufren una doble opresión. Por un lado la opresión del sistema patriarcal y machista que sufrimos todas las mujeres en el mundo y con el que nos sentimos identificadas, pero por otro lado, lo que lo vuelve todo mucho más complejo, el tema de la ocupación, lo que resulta un problema ya que no solo afecta a las mujeres como palestinas si no que invisibiliza las situaciones que sufren por violencia de género. También nos estuvo comentando como trabajan desde la incidencia política para  generar cambios a nivel legislativo y conseguir una ley que reconozca los derechos de las mujeres y sea garantista.

Desde PSCCW trabajan en red con otras organizaciones, como es el caso de Lajee center, localizado en el campo de refugiados, Aida Camp. Las familias que viven en Aida tienen el muro de la vergüenza a escasos metros de sus casas. La entrada a Aida se caracteriza por disponer de una puerta en forma de cerradura gigante con una llave encima que representa la pérdida de sus hogares durante el exilio. Las pintadas y murales te recuerdan constantemente los enfrentamientos entre la población palestina y los soldados israelíes, la torre de control quemada en varias ocasiones, los nombres de los detenidos palestinos, de los asesinados, para que no caigan en el olvido. Los compañeros de PSCCW y Leylan nos acompañaron durante todo el día.

El Centro Lajee ('lajee' significa 'refugiado' en árabe), fue establecido en el Campamento de Refugiados de Aida en abril de 2.000 por un grupo de 11 jóvenes del Campamento que querían servir a la comunidad. Se trata de centro cultural  de base comunitaria que trabaja con las nuevas generaciones de palestinos y palestinas. El objetivo principal del centro es proporcionar a los jóvenes refugiados oportunidades culturales, educativas, sociales y de desarrollo. Sus programas están diseñados para dar respuesta a las necesidades particulares de la comunidad y promover la generación de habilidades y capacidades de todos los jóvenes. Junto a estas acciones, denuncian la situación que viven todos los palestinos y palestinas en general, centrados en la vulneración de derechos de los residentes de Aida. De la mano de Seda, una de las responsables del centro, tuvimos la oportunidad de conocer mejor su trabajo y conversar con otras personas de la organización.

A través de un documental nos mostraron como el ejército israelí hace incursiones dentro de la zona para controlar a sus habitantes, lanzan bombas lacrimógenas, disparan contra la escuela, detienen a niños. La verdad es que fue muy duro verlo y escuchar las historias. Posteriormente visitamos el campo de refugiados de Al Dehesha, lugar que acoge ya a varias generaciones de palestinos y palestinas con unos servicios básicos de salud, educación e infraestructuras sanitarias limitadas. Nos mostraron algunos proyectos que llevan a cabo con mujeres y sus familias.

También tuvimos la oportunidad de conocer a otra organización, Karama, que trabaja en el campo de refugiados Dehesha Camp, cuyos miembros son personas que han nacido en allí y han decidido movilizarse para mejorar la situación de las personas residentes en Dehesha. Karama es ONG que trabaja en el ámbito de la educación y la promoción del papel de la mujer,a través de acciones generadoras de ingresos, entre otras.

PSCCW también trabaja abordando el trauma psicosocial en hombres y niños, ofreciéndoles servicios específicos en función de sus diferentes vulnerabilidades y necesidades basadas en el género. Ofrece apoyo individual y grupal, y en diversos foros (asociaciones de mujeres, colegios, casas, prisiones, etc.).

Además, conocimos de primera mano a algunos niños que habían sido detenidos y habían estado en la cárcel. Para apoyarles se han creado distintos grupos donde participan tanto los niños y sus familias, promoviendo el apoyo psicosocial mediante asesoramiento individual y grupal. Se apoya a las familias desde el momento de la detención de sus hijos menores, tanto a nivel legislativo, psicológico y en el posterior proceso de adaptación de los jóvenes para que recuperen sus vidas en la medida de lo posible.

El día finalizó con la visita al muro, donde se encuentran algunos de los murales y pintadas más famosas y que hablan de la ocupación y la violación de derechos humanos.