Día 2: PHG

Empezamos el día visitando la oficina de la entidad Palestinian Hydrology Group (PHG) en Nablus. Tras una primera reunión en la oficina con Sami (coordinador de proyectos) y Kanuan (ingeniero de campo de PHG), nos desplazamos a terreno para ver los proyectos que los compañeros de PHG llevan a cabo en el Valle del Jordán junto con ACPP. Concretamente visitamos Al Jitflik (localizada en la zona C) y nos reunimos con el Consejo Local de la comunidad. Fue un día muy especial porque también tuvimos la posibilidad de compartir experiencias con una familia de la zona que nos recibieron con mucho cariño. Este primer contactó ya nos anunció la hospitalidad y la amabilidad que caracteriza a los y las palestinas.

Esta entidad se dedicada a desarrollar y proteger los recursos medioambientales e hídricos, asegurar una mayor accesibilidad de la población al suministro adecuado de agua y saneamiento, especialmente en áreas rurales y desarrollar capacidades para la investigación en temas de agua e infraestructuras adecuadas en Palestina. Es una entidad de referencia en el sector tanto para organismos internacionales como la Autoridad Palestina del Agua.

De la mano del equipo de PHG estuvimos reunidos con el los miembros del Consejo Local de Al Jitflik. Hemos tenido la oportunidad de hablar con ellos y nos han  comentando las peculiaridades de la zona y cómo viven las familias diariamente. También hemos tenido la oportunidad de conocer a una família y hablar con ellos y elles para conocer su día a día. Esta zona se caracteriza por la enorme dispersión de los pueblos, localizados en diferentes puntos del Valle, siendo la agricultura la principal fuente de ingresos para las familias. 

La comunidad de Al Jiftlik es críticamente vulnerable en cuanto el acceso al agua de calidad, por ello desde PHG se han impulsado distintas acciones para la mejora del acceso a agua potable de las familias de la zona. Desde  Ayuntamiento de Valencia y el Ayuntamiento de Castellón han apoyado la reconstrucción y rehabilitación de la red de agua potable en la comunidad de Al Jiftlik, a través de la construcción de un depósito de agua y la reconstrucción y ampliación de la red de agua potable.

Disponer de acceso a agua de calidad y en cantidades suficientes supone una mejora en la vida diaria de las personas a muchos niveles, ya que el acceso a este recurso està muy limitado en la zona y depende del suministro realizado principalmente por la empresa nacional de agua israelí Meckorot y de la compra de agua a camiones cisterna para cubrir la escasez. Las mejoras en las infraestructuras existentes o en las de nueva creación son posibles gracias  a la coordinación realizada entre diferentes agentes especialistes en el sector como PHG , ACPP, el clúster de agua y saneamiento, la Autoridad Paestina del Agua y los gobiernos locales.

La vulnerabilidad de estas comunidades es el resultado directo de factores climáticos y políticos que - combinados - provocan una escasez de agua aguda. Las sequías cíclicas que afectan a la región en general se ven agravados por las restricciones en el desarrollo de los recursos hídricos impuestas por la Administración Civil Israelí en particular.

En esta misma línea de trabajo, desde el Ayuntamiento de Valencia en la convocatoria de proyectos 2016 continuan apostando por la estrategía de trabajo conjunta de PHG y ACPP en el sector de agua y saneamiento, a través de la recogida de datos armonizados sobre acceso al agua, lo que redundará en mejores y más eficaces intervenciones de los proyectos de cooperación al desarrollo y acción humanitaria de los agentes de desarrollo. También se trabaja para mejorar la coordinación entre agentes gubernamentales y agencias internacionales, organizaciones internacionales y palestinas que trabajan en el sector del agua y saneamiento en el Territorio Ocupado Palestino, donde se está produciendo una crisis crónica y muy acentuada en cuanto al acceso al agua por parte de las comunidades palestinas, especialmente las que habitan en el Área C, bajo control administrativo y militar israelí tras los acuerdos de Oslo, con un escaso y desigual acceso a los recursos hídricos que sigue aumentando la vulnerabilidad de muchas de estas comunidades y familias.